Importa que lo necesito. Importa que no estamos ni a tres meses de este nuevo año y mi cuerpo ya me está gritando pausa. Y que el año pasado se mantuvo así en gran parte. ¿Volveremos a lo mismo? No, no es tan fácil para mí imaginar esto. Sí, sí me da miedo. Pero, ¿cómo se sentía el quiebre? Mucha droga. Silent mind. Yo estaba ahí pero a la vez no lo estaba. No era lindo de ver. Qué irónico, ¿no? Cuando intento sostener todo sola, no se ve por fuera. Pero cuando hay unas drogas sosteniéndome por dentro, sí se ve por fuera. Era un vegetal. No comía. No había tiempo de comer. No había coincidencia horaria para poder comer. ¿Será que el alimento eran los psicofármacos? Encima ahí adelgacé más que nunca en mi vida. No. No era lindo de ver. No era facil de ver. Tampoco recuerdo qué me pasaba por dentro. Había abandonado la nave temporalmente. Volví a ella hace casi una década y la tripulación tiene los mismos problemas que me quebraron.
No voy a hacer nada que preocupe al resto. Pero, Dios, ¿qué hago? ¿dónde estás? ¿por dónde te encuentro? Y, ¿es cierto que estás para todos? Si uno de los mandamientos mas importantes es amar al prójimo, entonces, ¿por qué se siente como si mi fortaleza interna se deteriorara?
No hay comentarios:
Publicar un comentario