miércoles, 17 de junio de 2026

he de admitir

Noté que cuando te mudás después de 5 años y encima a un entorno del que vos misma escapaste, la movida es bastante más difícil en la práctica de lo que parecía en teoría.
Pienso, al mudarse a un lugar uno se adapta y casi que construye una personalidad en base a su nueva vida. Lleva años formándose. Es como un arbolito bebé que va creciendo, pasa de crecimiento primario a secundario, se va formando su corteza. Si no me cierra lo de personalidad nueva, algo indiscutible es que se construye una vida adaptada al lugar en cuestión. Igual sí creo que la personalidad se modifica. Fijate que vuelvo al lugar de que me fui, a vivir con quienes viví antes, y los amo. Pero mi paciencia ahora es otra. Donde pasaba un máximo de tres meses consecutivos o menos, para irme devuelta a donde vivía la mayor parte del año y desarrollaba mi vida, ahora me están corriendo más meses y encima la sensación de estancamiento no me ayuda mucho. 
Sé que es pasajero y que cada vez falta menos para el cambio. Por eso no he de quejarme tanto. Pero reconozco que se me hace injusto que si yo tomé esta decisión por motivos altruistas, a cierta persona que colaboró en mi existencia, no parezca cruzársele por la mente ni durante dos segundos la idea de que puedo estar necesitando ayuda. Pongámosle nombre al tipo de ayuda. Económica. Si vine para que se ahorren el dinero de mi alquiler y mesada semanal por estar lejos y van pasando los meses, pero vine para estudiar desde casa, podría preguntárseme si tengo comodidad para estudiar. Si tengo un escritorio. Un espacio preparado y tranquilo para estudiar en pleno invierno. Dinero mínimo para algunas cosas que necesito. Como hacer vida social por ejemplo. En lugar de lograr que sienta arrepentimiento por una decisión que fue de buena fe. Yo sé que la tomé pensando que mi realidad sería distinta y que tendría acompañamiento de alguien que amaba pero me soltó la mano con la misma sorpresa con la que le cae un balde de agua fría a un sordo y ciego. Que podría haberme quedado donde estaba y ayudar en la economía generando ingresos desde allí (cosa que tampoco era fácil porque requería mentir al respecto, si quien me mantenía amenazaba con quitarme todo de saber que trabajaba en lugar de respirar apuntes).
Sé que falta poco para que termine esto. Pero necesitaba descargar porque siento que a las injusticias hay que plasmarlas. Y esta es una de ellas.

lunes, 18 de mayo de 2026

¿cuándo autoricé?

Yo sí quiero irme 
Entiendo los matices
Veo las aristas
Pero si me preguntan
Querés estar?
No, no quiero
Es tan polémico?
Realmente tengo que pensar 
En cada persona que lucha por estar 
Antes de decir qué quiero?
Sé de la movida positiva 
Ya sé del gracias gracias gracias
No quiero, hoy no quiero
Puedo, acaso, admitirlo?
O tengo que someterme a juicio?
"Tiempo de sobra" 
Puede ser! 
Alguien lo quiere?
Puedo entregarlo
Cada vez que me enciendo
Que me voy bien arriba
Inmediatamente hay un desbalance
Que sin dudarlo me derriba
Y no sé si firmé para esto! 
No recuerdo cuándo fue eso
Yo autoricé?

Sé que eso es un texto defectuoso. Perdón, a veces no puedo detenerme a intentar decorar tanto. Y lo intenté, un poco. 
Entiendo que pueda entrar en el club de los cobardes por las cosas que pienso y hasta digo periódicamente. Pero no me quiero prohibir sentirme como me siento. Y tampoco expresarlo en algún lado. No sé si algún alma en este mundo terrenal se da una idea de la manera en la que me siento. 
Me conociste y pensaste que estaba llena de luz y después no fue tan así? Perdón, supongo. Estoy saturada. No tengo terapia hace ya meses. Me negué algo que sí necesitaba. Está costando más pagar esas consecuencias, debo decir.

jueves, 14 de mayo de 2026

¿Y qué si...

No puedo negarme a mí misma escribir en mi propio espacio, por juzgar mis escritos como "frecuentemente negativos". Es como, no te expresás del todo con tus seres queridos, para no amargarlos. Tampoco lo escribís. Tampoco te das tiempo para llorar... Entonces, ¿de qué se está tratando todo esto? ¿Vas a permitir algo? 
Yo comprendo tu miedo a desbordarte. Yo sé que sabés. Que sabés qué pasó antes. Pero no es cuestión tampoco de ser una olla de presión.
Antes, cada tanto compartías tus pensamientos (a veces oscuros) en una red, bien pública. No sé bien qué esperabas exactamente al hacer eso. Al exponer ante "tanta" gente lo que sentías. Pero te saliste por completo de ahí porque no encontraste lo que buscabas, aunque no supieras qué era. Primero te preocupaba el qué dirán, después de dar ese paso "grande" (que mucha gente ni siquiera notó, ¿y qué?). Pero después ya no te importó más y te empezaste a regocijar en haberte vuelto un fantasma, aunque al principio el eco era fuerte.

-----------------------------------------------------------------------------------

Hoy día me pasa que lucho contra el sentimiento de vacío que me dejó una ruptura. El dolor que hace un tiempo dije acá, que realmente no quería sentir. Que me daba miedo.
Bueno, pasó. Parece que no hubo forma de evitarlo. Aunque a diario por momentos mi mente intenta formular una manera de lograrlo. No me refiero a todo en sí, me refiero a la ruptura. Claro que la relación pudo evitarse. Pero una vez en ella, era diario sentir que todo pendía de un hilo. 
Cuando más cómoda empezaba a sentirme, y el miedo y las dudas parecían irse, se tomó la decisión unilateral. Inesperada. Como un tsunami. Sí, ya sé qué dije antes. Pero me refiero a que en ese momento yo no lo esperaba en absoluto.
Y digo, como ya he dicho antes, ahora... ¿qué queda por hacer? Cuando ilusiones sembradas se borran y solamente quedan en un abismo, ¿qué se hace?
En casa pasan tantas cosas que no siento que haya lugar para que mis sentimientos y yo ocupemos. 

Por un ratito quiero escribir sin preocuparme en absoluto por que quede prolijo. Estoy triste y sí sé que sonrío mucho en el día a día, que miro afuera y me pongo contenta (sobre todo si no está nublado, cuando está así me cuesta mucho aunque a veces puedo), pero creo que en realidad estoy muy cansada mentalmente. Quiero mucho a mi mamá pero me está saturando un montón escuchar sus problemas a diario. Anoche me junté con una amiga y me preguntó por alguna novedad mía especificando que no tenga vínculo con la universidad y le dije que estos días sobre todo, que había estado encerrada estudiando, todo lo que podía contar era sobre los problemas de mi mamá con mi papá. Y la verdad eso es un tanto triste. Como si yo fuera un NPC. Estoy triste y extraño lo lindo de la relación que terminó hace semanas. Extraño lo que yo creía que pasaría. Y me destruye pensar que quizá fui dejada por mi físico. Desearía no tener que hacer tanto esfuerzo para tener un cuerpo hegemónico. Y sí, estoy al tanto de que este es el mismo tema de hace muchos años. Es agotador. Saber que hay personas que no tienen que hacer tanto para verse mejor. Y que no les toca pasar por lo que a mí. Y no es ese mi problema. Mi problema es lo que a mí me toca vivir. Son problemas poco honestos? Puede ser, puede ser. Pero cómo será, que a la hora de sufrir una ruptura, llego a pensar que es por cómo es mi cuerpo, y eso lo hace aún más doloroso, creo yo. Porque es algo que no es fácil de cambiar. Y sí, me hace tener ganas de simplemente volver a nacer en otro ser. El que sea. Quisiera no tener forma humana.

lunes, 23 de marzo de 2026

Equilibrarme

        Transito un periodo un tanto inestable; es la mejor forma de describirlo. El avance se siente un tanto ralentizado y mi lado estratégico no está brillando. Las trabas son externas, pero está en mí hallar la oportunidad en la crisis. Periódicamente la vida se vuelve más desafiante y una está puesta a prueba.
        Mi objetivo inmediato es centrarme. Hay ruido afuera. Y yo necesito anularlo para poder seguir en mi camino. Hay infinitos caminos. La vida se trata de elegir. La vida no es infinita, entonces eventualmente un camino es el definitivo. Es importante para mí tomar buenas decisiones.

sábado, 28 de febrero de 2026

Quebrar

Quisiera quebrar pero como lo hice antes. Que se vea, tal vez. No es un acto de llamado de atención. No. No importa a quién le importe. ¿O sí? 
Importa que lo necesito. Importa que no estamos ni a tres meses de este nuevo año y mi cuerpo ya me está gritando pausa. Y que el año pasado se mantuvo así en gran parte. ¿Volveremos a lo mismo? No, no es tan fácil para mí imaginar esto. Sí, sí me da miedo. Pero, ¿cómo se sentía el quiebre? Mucha droga. Silent mind. Yo estaba ahí pero a la vez no lo estaba. No era lindo de ver. Qué irónico, ¿no? Cuando intento sostener todo sola, no se ve por fuera. Pero cuando hay unas drogas sosteniéndome por dentro, sí se ve por fuera. Era un vegetal. No comía. No había tiempo de comer. No había coincidencia horaria para poder comer. ¿Será que el alimento eran los psicofármacos? Encima ahí adelgacé más que nunca en mi vida. No. No era lindo de ver. No era facil de ver. Tampoco recuerdo qué me pasaba por dentro. Había abandonado la nave temporalmente. Volví a ella hace casi una década y la tripulación tiene los mismos problemas que me quebraron. 
No voy a hacer nada que preocupe al resto. Pero, Dios, ¿qué hago? ¿dónde estás? ¿por dónde te encuentro? Y, ¿es cierto que estás para todos? Si uno de los mandamientos mas importantes es amar al prójimo, entonces, ¿por qué se siente como si mi fortaleza interna se deteriorara?

Quiero (necesito) exteriorizar

Muchísimo pasando. ¿O exagero?
¿Qué hacés, voz de mi cabeza, que querés intentar que yo sienta que no importa cuánto me pase, podría ser peor? Surge la palabra víctima. ¿Es verdad? ¿Es ahogarse en un vaso de agua, o realmente el vaso ha estado llenándose de más?
Quiero saber. Quiero silencio. ¿Hay ruido o me lo invento? Quiero ruido. El de mi llanto desconsolado, cual bebé pero no tan bebé. El que me sale cuando estoy sola en mi casa en el lugar donde vivo la mayor parte del año. No me está saliendo hacerlo acá. Y en el fondo yo sé que lo necesito. Camino y camino, ¿pero a dónde quiero ir? 
Yo sueño que vuelo, es verdad. Mierda que me quisiera ir lejos. Necesito hacerlo. Es un tema recurrente a lo largo de los años. ¿La cárcel es un lugar, o son personas? 
¿No es irónico que mientras menos problemas intentes tener con la gente, más tengas en tu mente? 
Me ha dolido la cabeza por llorar. Últimamente me duele por no hacerlo.
Existir es un desafío cuando tu impulso es la paz, tu desconcierto es el conflicto, y tu sueño es volar.
Joder, que yo quiero estar bien. ¿Por qué pareciera que no me esforzara lo suficiente incluso en esto?
Padres, familia, yo los amo, pero estoy dividida entre poder convivir con sus problemas y amarme a mí misma. ¿Está mal? ¿Podrías por tan solo diez minutos dejarme decir algo sin tratar de que sienta que está mal?

jueves, 19 de febrero de 2026

¿Vulnerabilidad?

Puedo hablar de la vulnerabilidad. En general y de la mía. Pero me dí cuenta de que últimamente estoy hablando de ella sólo en tiempo pasado. Y me estoy cuidando de no volver a mencionarla en tiempo presente. No sé a dónde va a ir esto. 
Noto que soy más fuerte que antes. Pero a la vez por momentos me pregunto si realmente lo soy, o si estoy forzando algo que en realidad no es tan así.
¿Estoy superando heridas del pasado? ¿O bloqueé los sentimientos para autoconvencerme tanto a mí misma como al resto de que cambié y que soy más fuerte?
¿Es cierto realmente que si me vuelven a rechazar o si de nuevo algo no funciona, voy a superarlo rápido? ¿O estoy tirando tierra sobre un montón de basura, sólo para que cuando ocurra algún movimiento de mis placas, la basura aflore nuevamente?
Ya sé. En el fondo tengo miedo. No. No quiero volver a enamorarme de verdad. Eso duele. Tiende a doler.
Yo también quiero que sea hasta la muerte. 
Y yo me conozco y ya me he visto caída. "Por el bien del aprendizaje". Está bien, pero yo no sé si quiero una lección más en un millón. En el amor me encuentro en una situación en la que quiero más que una lección aislada, un curso sin fin. ¿Me explico? 
Transito un tiempo en que si me veo caída, me molesto. ¿Por qué? Porque son periodos que me roban tiempo de productividad y crecimiento. "Cayendo también aprendés". Sí, claro. Pero hay más cosas que quiero hacer y que son muy importantes para mí. 
No puedo mostrar que estoy desesperada. No lo estoy. No quiero anticiparme al declive. También quiero explorar(te). En todo sentido. Pero como ya expresé. En el fondo no me siento tan tranquila. Y no sé qué hacer con esa información. 
Joder, qué puto miedo sentir que estoy enamorándome. Y suelto la mente un ratito y ya estoy recordando cómo suena su voz. O cómo me mira. 
¿Toma distancia porque procesa? ¿O toma distancia porque ni siquiera quiere procesar? 
Yo ya lo dije, no voy a rogar atención nunca jamás. No importa cómo me vea físicamente. No importa quién yo sea, qué haya hecho, ni qué pueda hacer. Solamente sé que no voy a rogar atención.
Voy a ser paciente. No tengo un apuro concreto. Sólo no quiero sufrir por amor. Realmente no quiero volver a hacerlo. Lo que me aterra es la inestabilidad y creo que sé exactamente por qué. Mis viejos. Yo he sufrido muchísimo, no sé si a la par, pero he sufrido, con sus interminables idas y vueltas. Y todo signo de ello, me enciende una alarma. Alarma que antes apaga y seguía intentando con la misma persona que la encendió. Pero ahora el movimiento es distinto y directamente planeo desinstalar mi alarma.
Entonces escribo y de ese modo lo libero. 
Tengo que estudiar.