lunes, 16 de febrero de 2026

They'll hate to see me comin'

It's been a while. Been a while y ya tuve distintas ideas sobre temas de los que podría escribir. Muchas ideas que ya se hicieron humo. Quizá vuelvan. Ahora mismo no puedo recordarlas. Quizá eso no sea malo.

They'll hate to see me comin'. ¿Quiénes? Polyglots, maybe. I hope so. Chess players, possibly. Scientists, one day. Martial artists, who knows? La cantidad de facetas, me cuesta enumerarlas. Y no le veo lo negativo.

Estos últimos meses estuve en un rabbit hole intentando ver dónde puedo encasillar mi personalidad. Con el MBTI. Se encontraron INFJ e INTJ en las semifinales. Aprendí un montón sobre eso. Hasta de eneagramas. No sé si importa. Pero para mí, pasar de tener la mente ocupada en, por ejemplo, otras personas, a tenerla ocupada en el autoconocimiento, por egoísta que suene, me parece positivo. Sigo pensando en otras personas. Pero las que valen la pena.

Voy recordando de lo que se me ha estado ocurriendo escribir últimamente. Un tema es la despedida oficial de Instagram. Gran paso. Casi me absorbe TikTok, pero no dejé que pase. Sería bastante absurdo caer en esa. Ahora yo tengo el control. Y no al revés. Para mí, es un montón. Un montón de avance. Otro tema es la despedida definitiva de ChatGPT. No hizo falta demasiado convencimiento, demasiada insistencia. Tiene toda la lógica. Claro que te volvés menos inteligente si delegás tus propias decisiones cotidianas, si dejás que algo extracerebral "piense" por vos. Como "pensar", no piensa. Repite. Usa probabilidad estadística. Etcétera. No necesito eso. 

Estoy "limpiando" de una manera que por mucho tiempo no creí posible. Creo que ni se me había cruzado por la mente. Purificando, podría decirse. Tengo una cantidad inmensa de cosas que quiero hacer. No sólo relacionadas conmigo misma. Son muchísimas. Si elimino el ruido, voy a poder: no sólo empezar las cosas que aún ni siquiera empecé, sino también avanzar las que fui llevando lento; reiniciar o retomar las que había abandonado.

No sé mañana, pero ahora mismo sólo puedo pensar en lo bueno de todo esto. Lo noble. Lo sano. Me invaden hasta ganas de contagiar esto a la gente que quiero. No es nada nuevo, no estoy pensando fuera de la caja, creo. Pero estoy haciendo cosas que sé que no mucha gente prioriza hacer por vivir en automático, y estoy notando a medida que avanza el tiempo, que me estoy volviendo más fuerte mentalmente. Y voy a ser sincera: todavía no lo puedo creer. Puedo derrumbarme mañana, la semana o el mes que viene. Pero desde fines del año pasado que estoy encontrando la manera de levantarme más rápido que antes, y de nuevo: para mí es sorprendente. 

¿Es más autoestima? ¿Es el Muay Thai? Últimamente, aprendiendo técnicas de combate, estoy sintiendo más fortaleza, incluso si aún en mi cuerpo no se refleja. Yo sé que eventualmente va a pasar. Sonará agresivo, violento quizá, pero imaginar escenarios donde derribo a un rival que ni siquiera tiene cara (doy gracias por eso), me genera una satisfacción que nunca antes había experimentado.
Esto es muy nuevo para mí. Pero no se siente mal.